Este verano he ido, como desde hace unos años, al Sur de España y me he olvidado de todo lo relacionado con la moda. Es llegar al aeropuerto y oler el mar la única idea que se me pone en la cabeza es la de quitarme la ropa y olvidarme de la tendencia, la moda, el estilo y todo lo demás relacionado con este mundo. Es llegar a casa me pongo la minibermuda o el bañador, las chancletas, me cojo la bici y me tiro a la playa, en esos momentos soy la persona más feliz del mundo, no necesito nada más. No tengo que pensar qué zapatos ponerme ni con qué calcetines ni nada más.
Para estas vacaciones mi amigo Ramón de Blogbruselas me regaló un libro "Les petites crapules" de Tony Garth y cuando comencé a leerlo tuve un flash back de la infancia, incluso el personaje se llama como yo, Manu. De pequeño a mi tampoco me gustaba demasiado la ropa, incluso ahora de mayor a la menor oportunidad me quito la ropa... ufff qué calor!
Para el post he rescatado una foto mía de cuando tenía 1 año en mi primera piscina particular, rodeado de geranios en el patio de mi casa. He preferido no poner una actual sin ropa, no soy Ives Sant Laurent.
















