JABON CASERO

Desde pequeño he visto a mi madre hacer jabón para todo el año. Con el aceite usado que iba guardando hacía el jabón que luego usaba para lavar la ropa. Primero recuerdo las tardes enteras haciendo el jabón en una caldera de hierro al fuego de la lumbre y con un palo de una escoba meneando sin parar. Un día, mi vecina Maria la Regulara la dijo que por qué no lo hacía en frio y fue todo un descubrimiento, no había que hacerlo al fuego, más seguro, más rápico e incluso más limpio. 
Desde que vivo solo, el aceite de la freidora se lo voy guardando a mi madre en frascos de cristal y llevándolo al pueblo para que lo recicle en jabón pero el otro día vino mi amiga Erika y me comentó que tenía unos botes de aceite usado y que no sabía como tirarlos porque por mucho que diga el Ayuntamiendo de Madrid yo aún no he visto ningún contenedor para el aceite usado.
Total, que llamé a mi madre y le dije que me comentara cómo hacía el jabón a ver si yo lo podía hacer en mi casa. Después de una hora explicándome de forma poco clara todos los entresijos de la jabonería, que si hay que moverlo en el mismo sentido, que si tienen que estar muy mezclado, que si no puede haber líquido en la base, que si lo haga en un cubo del chico, que cómo no puedo tener un cubo o un barreño en casa... pues lo que decía, después de una hora larga esta fue la conclusión de la receta. 
Espero ser más claro que mi madre.

Lo que necesitamos es:

1 Litro de aceite usado ( el mío de oliva)
1,4 Litros de agua del grifo.
200 grs de Sosa Caústica.
Una cuchara sopera colmada de harina de trigo.
Una cucharada sopera de sal.


Ponemos la sosa en el agua con mucho cuidado porque es bastante peligroso y donde haya ventilación. Yo utilicé la campana extractora de la cocina. Movemos para que le mezcle bien y dejamos reposar en el recipiente. Si tocáis el recipiente veréis que está caliente, dejadlo hasta que se enfríe.



Una vez frio, ya está listo para echar el resto de los ingredientes. Añadimos el aceite, la harina y la sal y mezclamos todo muy bien. No dejamos de mover en el mismo sentido durante media hora. Lo mismo con una batidora es más fácil pero yo no tengo así que a darle a la mano.



Dejamos reposar la mezcla de un día para otro.


Nos daremos cuenta que no hay burbujas de aceite, eso significa que está bien mezclado.


A la mañana siguiente con un cuchillo comprobamos que no está liquido y que ha quedado bien duro y claro.


Le damos la vuelta y lo sacamos del recipiente, lo mismo tenéis que ayudaros de un chuchillo como si fuera un flan.


Et voilá! Ya tenemos nuestro jabón natural, sencillo, con aceite reciclado y perfecto para lavar la ropa, la cara, el pelo... En la I Gerra Mundial se salvaron muchas vidas al lavar las heridas abiertas de los soldados con este jabón, impidiendo enfermedades e infecciones. Espero que os salga todo bien y ya me contaréis.
Por cierto, se puede añadir aromas, etc pero yo soy de poco perfume, me gusta el olor a limpieza.

2 comentarios:

Castigo de Dior said...
This comment has been removed by the author.
Castigo de Dior said...

Yo también hacia jabón de niña, en el patio de tía Encarna.
Me encantaba...Y ahora al ver tu experimento jabonero, me han dado ganas de rememorar viejos tiempos!

Gracias por la receta exacta.

XXX