LENTEJAS TU Y YO


Hoy os voy a enseñar la manera que tengo de preparar las lentejas. Va empezando el calor y tenemos poco tiempo para saborear este plato. Es un plato contundente que yo tomo como plato único, lo dejo a vuestra elección.   Este plato lo he llamado "Lentejas tú y yo" porque está preparado para dos personas.
Los ingrecientes podéis ver que son fáciles de encontrar en cualquier super, tienda de barrio o mercado y a unos precios asequibles, así tendremos un plato lleno de energía y a buen precio. 


He puesto los ajos a freir en aceite de Alberquina, es un aceite con un verde más intenso y muy aromático, es muy recomendable para ensaladas pero como a mi me gusta que las cosas tengan sabor he decidido utilizar este, vale cualquier otro. Mientras, he picado la cebolla, he pelado y picado el tomate y lo he puesto a rehogar todo junto. Cuando la cebolla empieza a estar transparente añado el tomate, los pimientos verdes y las zanahorias. Habréis visto que no he troceado demasiado pequeños el pimiento y la zanahoria, es para poder retirarlos si no queremos comerlos o para decorar al final el plato. Yo los he puesto así porque a veces retiro el pimiento y la zanahoria y hago un puré con ellos que luego congelo en cubitos y lo sirvo con las lentejas para que no estén demasiado calientes. Hoy no me ha dado tiempo pero en otro post prometo no ser tan vago.


Cuando tengo rehogada la verdura añado el resto de los ingrediente: chorizo casero, morcilla de Jaén, un hueso de jamón curado en Granada, patata, laurel y las lentejas y dejo rehogar todo. Esto ayuda a que la lenteja pardiña que no la he puesto en remojo se cueza más rápido y fácil.


Espero a tener todo rehogado para añadir la sal, las tres pimientas en grano y el pimentón dulce. Hay que tener cuidado con el pimentón para que no se nos queme por eso lo pongo en el último momento.


Añadimos el agua fria de Madrid, del grifo. La proporción suele ser cuatro parte de agua por una  de lentejas pero eso va a gusto del consumidor y dependiendo del tipo de lentejas que utilizemos. Yo siempre a mitad de cocción voy añadiendo un poquito de agua para que no se queden demasiado secas. Hay que tener en cuenta que si las vamos a congelar es mejor que estén caldosas para que al descongelar DENTRO del frigorífico no se nos quedén hechas una pasta. Hay una cosa que aprendí de mi madre y es que hay que asustar a las lentejas; esto es, que al primer hervor hay que añadirles un chorreón de agua  fría para que vuelvan a hervir despacito. Después de estar cociendo una hora más o menos, la puedes aprovechar para hacerme una sesión de belleza en casa, ya las tienes listas para comerlas. Hoy las he presentado en una ensaladera de entreguerras de la marca portuguesa Vista Alegre.



Para comerlas puedes añadirles un poco de vinagre o unos pepinillos en vinagre troceados. Buen provecho!!

8 comentarios:

Alejandro Becé said...

Con el hambre que tengo ya a estas horas...
Tienen muy buena pinta!

Por cierto, ¿Has votado ya por algún blog en los premios Marie Claire?

Pasate por mi blog para toda la info.

Un saludo!

Garcia Madrid said...

pues un día te invito. no he votado aún pero echo un vistazo a ver a quién voto ;)

Javito said...

Qué buena pinta! es uno de mis platos preferidos, y de los pocos q sé cocinar. Quién me lo diriía, yo que de pequeño no podía ni verlas...he madurado! ;-)

Garcia Madrid said...

pues si, las lentejas son un plato con el que todos nos hemos criado y que todos hemos odiado. A mi ahora me encanta!!

659 kilómetros said...

dios, qué hambre, y acabo de desayunar...

Carol said...

Me encantan las lentejas!! En mi casa se hacen de otra manera!! Tendré que probar un día la tuya.

Ñam, ñam..

Anonymous said...

yum.

ana villanueva said...

hoy me faltan ingredientes pero las hago seguro!!!